Pico de Orizaba
Citlaltépetl, el techo de México que recibe primero la luz del día
Conoce al gigante antes de subirlo
Todo lo que necesitas saber sobre la montaña más alta de México y el volcán más alto de Norteamérica, antes de planear tu primera visita.
El Pico de Orizaba no es una caminata: la cumbre exige aclimatación, equipo de alta montaña (crampones, piolet y cuerda en el glaciar) y, en la práctica, la compañía de un guía certificado. Revisa el pronóstico y las condiciones de la ruta antes de salir.
Un volcán dormido que domina el horizonte
El Pico de Orizaba es el punto más alto del Eje Neovolcánico Transversal y se levanta en el límite entre Veracruz y Puebla. Su nombre en náhuatl, Citlaltépetl, se interpreta como "cerro de la estrella", de "citlalin" (estrella) y "tepētl" (cerro).
A diferencia de su vecino el Popocatépetl, el Citlaltépetl es un volcán durmiente: su última erupción registrada ocurrió a mediados del siglo XIX y hoy no presenta la actividad constante que obliga a restringir el acceso. Su cráter, de unos 400 metros de diámetro, está coronado por nieve y hielo gran parte del año.
En su flanco norte conserva el Gran Glaciar Norte, uno de los pocos glaciares de México. Como en casi todas las montañas tropicales del mundo, el hielo ha ido retrocediendo con las décadas, lo que vuelve cada temporada de ascenso un poco distinta de la anterior.

La montaña que toca primero la estrella de la mañana
Los pueblos que vivieron a sus pies lo llamaron Citlaltépetl, el cerro de la estrella, y lo miraron como una frontera entre la tierra y el cielo. Desde las llanuras de Puebla hasta la costa del Golfo, su cumbre nevada era lo primero que se iluminaba al amanecer y lo último que se apagaba al caer la tarde.
Cuentan los pobladores de la región que, antes de que salga el sol, la punta blanca de la montaña parece sostener una estrella entre los hielos, como si el cerro la guardara hasta que el día esté listo para comenzar.
Por eso, dicen, quien sube de madrugada no solo busca una cumbre: sigue la misma ruta que durante siglos marcó la luz sobre el Citlaltépetl, la de la primera estrella que se despide del cielo.
Cómo acercarte al Citlaltépetl
A diferencia del Popocatépetl, el Pico de Orizaba sí se puede ascender, y es una de las cumbres de más de 5,000 metros más buscadas por montañistas de todo el mundo. Eso sí, la altitud y el glaciar piden preparación, aclimatación previa y buen equipo.
A unos 4,200 m, es el punto de partida habitual para la cumbre. Se llega por brecha desde Tlachichuca y sirve para pasar la noche antes del ascenso de madrugada.
La ruta clásica a la cima: ladera de roca suelta, tramo glaciar y cresta final. Requiere crampones, piolet, cuerda y salir de madrugada con guía.
Poblaciones al pie de la montaña con hospedaje, transporte y operadores locales. Ideales para aclimatarte y organizar la logística antes de subir.
Antes de cualquier intento a la cumbre, lo recomendable es aclimatarte en cumbres más bajas y revisar el pronóstico y las condiciones del glaciar. Y aunque no busques la cima y solo quieras caminar por las faldas, las horas de esfuerzo a gran altura piden energía constante y de fácil digestión —geles, barras, bebidas con electrolitos— para no quedarte sin combustible a media ruta.
Cinco cosas que probablemente no sabías del Pico de Orizaba
Con sus 5,636 m, es la montaña más alta del país y el volcán más alto de Norteamérica.
Solo el Denali, en Alaska, y el monte Logan, en Canadá, lo superan en altura dentro de Norteamérica.
Su cono nevado es visible a decenas de kilómetros de distancia, y desde la costa del Golfo de México ha servido durante siglos como referencia para navegantes y viajeros.
El Gran Glaciar Norte es de los pocos glaciares de México y uno de los que los científicos siguen de cerca por su retroceso.
En la cima de su vecino, el volcán Sierra Negra, funciona el Gran Telescopio Milimétrico, uno de los observatorios de radioastronomía más grandes del mundo.
Sube hacia el Citlaltépetl con energía que sí te acompaña
Una jornada de aclimatación o un ascenso de madrugada a más de 5,000 metros exigen energía limpia y de fácil digestión, sin subidas ni bajadas bruscas de azúcar. Las barras y geles Explo están hechos con ingredientes reales, sin azúcares añadidos, pensados para acompañarte en cada salida a la montaña.
Ver línea Explo Energía